miércoles, 31 de agosto de 2011

LAS 10 CLAVES PARA SUPERAR LA DEPRESIÓN

1. Actívate, haz todo ese tipo de cosas que antes te generaban ilusión.

2. Positiva tus pensamientos, busca con todo tu interés el lado positivo que todas las cosas tienen.

3. Desarrolla tu autoestima, acéptate como eres, no necesitas ser "más", ríndete, cuanto más quieres cambiarte, más te criticas y más disminuyes la autoestima.

4. Desarrolla tu asertividad y mejora las relaciones personales en tu entorno, con mayor capacidad para defender tus derechos e intereses personales.

5. Vive tus emociones y desarrolla tu inteligencia emocional, aprendiendo a reconocer y aceptar tus emociones aunque no sean agradables, como la tristeza, la soledad o el abandono.

6. Afronta las situaciones y actividades desagradables pendientes, que has tratado de evitar y te ocasionan estrés e inquietud.

7. Establece objetivos en tu vida, aunque sean modestos. Haz una lista y empieza a caminar hacia ellos ¡ya!

8. Dedica un tiempo al día a relajarte, con actividades como respirar profundamente o practicar relajación.

9. Deja en silencio tu mente, no le des más vueltas a tus pensamientos, es inútil, no luches contra corriente, déjate fluir.

10. Aprende a solucionar tus problemas, mejorando tu capacidad de discernimiento
y toma de decisiones.

martes, 30 de agosto de 2011

RECOMENZAR

Perdi un juguete que me acompaño en mi infancia… Pero gane el recuerdo del amor de quien me hizo ese regalo.
Perdi mis privilegios y fantasias de niño….Pero gane la oportunidad de crecer y vivir libremente.
Perdi a mucha gente que quise y que amo todavia…Pero gane el cariño y el ejemplo de sus vidas.
Perdi momentos unicos de la vida porque lloraba en vez de sonreir… Pero descubri que es sembrando amor, como se cosecha amor.
Yo perdi muchas veces y muchas cosas en mi vida. Pero junto a ese “perder” hoy intento el valor de “ganar”.
Porque siempre es posible luchar por lo que amamos, y porque siempre hay tiempo para empezar de nuevo.
No importa en que momento de la vida te cansaste. Lo que importa es que siempre es posible y necesario recomenzar.
Recomenzar es darse una nueva oportunidad, es renovar las esperanzas en la vida y lo mas importante, creer en ti mismo.
Sufriste mucho en este periodo?…Fue aprendizaje.
Lloraste mucho?… Fue limpieza en el alma.
Sentiste rancor?… Fue para poder perdonar.
Estuviste solitario en algunos momentos?… Fue porque cerraste la puerta.
Creiste que todo se habia perdido?…Fue simplemente el inicio de tu mejora.
Te sientes solitario? Mira adelante y encontraras a mucha gente esperando tu sonrisa para acercarse mas a ti.

lunes, 29 de agosto de 2011

CHISTOMETRO

Una vez Nadie, Ninguno y Tonto, fueron a buscar agua a un pozo, Ninguno se cayó al pozo, Nadie se quedó a ayudarlo, y Tonto fue a ver al oficial y le dijo:

Mire, es que Ninguno se cayó y Nadie se quedó a ayudar.

Entonces, el oficial le dijo: ¿Es usted, tonto o qué?

Y tonto le dice: Sí oficial, ¿cómo adivinó?

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

Era una vez una viejita que fue a ver al doctor, al llegar, le dice la viejita al doctor: Doctor, revíseme mi oído porque me duele mucho, y no sé que tengo.

El doctor le dice a la viejita: ¡Señora, pero si usted trae un supositorio en el oído!

Y la viejita le responde: ¡Ah, entonces ya sé dónde dejé mi aparato para la sordera!

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

Ring, ring, suena el teléfono a las cuatro de la mañana, al descolgar se oye una voz que pregunta: Aló, aló, ¿La familia Silva?

Una voz dormilona contesta: ¡No tarado, la familia duerme!

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

Un hombre va a un sitio donde quitan la primera muela gratis y pregunta: Aquí quitan la primera muela gratis, ¿Y la segunda?

- No lo sé, nadie vuelve.

domingo, 28 de agosto de 2011

Signos y Síntomas de Depresión Mayor

“Ya no me siento ser yo mismo”.
“Todos y todo parece molestarme y no puedo sentirme feliz”
“Siento que hay un peso enorme sobre mí y me estoy hundiendo”
“Hago un esfuerzo enorme por pasar el día y todo lo que quiero es estar solo o durmiendo”
“Todo lo que hago me toma mucho esfuerzo”

Las personas que padecen de depresión, por lo general, expresan este tipo de sentimientos. Algunas personas pueden no reportar tristeza o ánimo deprimido, pero casi todos se quejan de sentir una indisposición que hace que sus relaciones y sus actividades diarias sean más pesadas y difíciles. A continuación, encontrará varios signos y síntomas de depresión:
• Ánimo deprimido o tristeza
• Sentimientos de culpa
• Sentir como que lleva un gran peso
• Tensión constante
• Frustración
• Irritabilidad
• Llanto frecuente
• Falta de interés en muchas actividades placenteras
• Baja autoestima
• Desesperanza
• Pérdida de apetito
• Insomnio, con dificultad para dormir y despertarse a media noche
• Recordar eventos pasados
• Sentimientos de fatiga constante
• No siente ninguna mejoría aún con un cambio de ambiente
• Dificultad con la memoria y la concentración
• Alejarse de familia y amigos
• Síntomas físicos, tales como dolor de estómago y de cabeza, que no mejoran con los tratamientos convencionales

Experimentar cinco o más de estos síntomas durante más de dos semanas, es un signo claro de padecer Depresión Mayor. De ser así, visite a un profesional de la salud para una evaluación. Tener un sentimiento de tristeza y por lo menos cinco de los síntomas que aquí se mencionan, puede significar que padece de depresión menor o severa y el tratamiento puede ayudarle mucho.

Distimia, Neurosis Depresiva o Depresión Menor

Los criterios de diagnóstico de Distimia son los que a continuación se detallan:

A. Estado de ánimo crónicamente depresivo la mayor parte del día de la mayoría de los días, manifestado por el sujeto u observado por los demás, durante al menos 2 años. Nota: En los niños y adolescentes el estado de ánimo puede ser irritable y la duración debe ser de al menos 1 año.

B. Presencia, mientras está deprimido, de dos (o más) de los siguientes síntomas:

1. Pérdida o aumento de apetito
2. Insomnio o hipersomnia
3. Falta de energía o fatiga
4. Baja autoestima
5. Dificultades para concentrarse o para tomar decisiones
6. Sentimientos de desesperanza

C. Durante el período de 2 años (1 año en niños y adolescentes) de la alteración, el sujeto no ha estado sin síntomas de los Criterios A y B durante más de 2 meses seguidos.

D. No ha habido ningún episodio depresivo mayor durante los primeros 2 años de la alteración (1 año para niños y adolescentes); por ejemplo, la alteración no se explica mejor por la presencia de un trastorno depresivo mayor crónico o un trastorno depresivo mayor, en remisión parcial.

Nota: Antes de la aparición del episodio distímico pudo haber un episodio depresivo mayor previo que ha remitido totalmente (ningún signo o síntoma significativos durante 2 meses). Además, tras los primeros 2 años (1 año en niños y adolescentes) de trastorno distímico, puede haber episodios de trastorno depresivo mayor superpuestos, en cuyo caso cabe realizar ambos diagnósticos si se cumplen los criterios para un episodio depresivo mayor.

E. Nunca ha habido un episodio maníaco, un episodio mixto o un episodio hipomaníaco y nunca se han cumplido los criterios para el trastorno ciclotímíco.

F. La alteración no aparece exclusivamente en el transcurso de un trastorno psicótico crónico, como son la esquizofrenia o el trastorno delirante.

G. Los síntomas no son debidos a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., una droga, un medicamento) o a enfermedad médica (p. ej., hipotiroidismo).

H. Los síntomas causan un malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.

Como vemos, la Distimia presenta síntomas más o menos similares a la Depresión mayor, pero se diferencian entre sí respecto a:

Tipo de evolución: el estado de ánimo depresivo es crónico (no presenta intervalos libres de síntomas o mejorías significativas) y dura por lo menos 2 años.

Severidad de los síntomas: los mismos suelen ser leves o moderados, sin una alteración significativa de las relaciones familiares, sociales y laborales del individuo.

Tratamiento:
El tratamiento de la Distimia (o Neurosis Depresiva) es fundamentalmente psicoterapéutico. Aunque cuando el Trastorno Distímico dificulta la vida de relación del individuo (con los familiares y amigos) o el rendimiento laboral o académico, los fármacos antidepresivos pueden llegar a ser de gran ayuda para que el individuo recupere a corto plazo un nivel de bienestar que no lo discapacite para desempeñarse en su vida afectiva, social y laboral.

Síntomas dependientes de la edad y el sexo:
En los niños el trastorno distímico parece presentarse por igual en ambos sexos y provoca frecuentemente un deterioro del rendimiento escolar y de la interacción social. En general, los niños y adolescentes con un trastorno distímico están irritables e inestables, además de tristes. Tienen una baja autoestima y escasas habilidades sociales, y son pesimistas. En los adultos las mujeres son dos o tres veces más propensas que los varones a presentar un trastorno distímico.


Prevalencia:
La prevalencia-vida del trastorno distímico (con o sin un trastorno depresivo mayor superpuesto) es aproximadamente del 6%. La prevalencia puntual del trastorno distímico es aproximadamente del 3%.


Curso:
Frecuentemente, el trastorno distímico tiene un inicio temprano e insidioso (p.ej., en la niñez, adolescencia o al principio de la edad adulta), así como un curso crónico. Habitualmente, en el marco clínico, los sujetos con trastorno distímico presentan un trastorno depresivo mayor superpuesto, que suele ser la razón por la que buscan tratamiento. Si el trastorno distímico precede al inicio del trastorno depresivo mayor, es menos probable que se produzca una recuperación completa espontánea entre los episodios depresivos mayores y hay más probabilidades de presentar más episodios posteriores.


Patrón familiar:
El trastorno distímico es más frecuente entre los familiares biológicos de primer grado de las personas con trastorno depresivo mayor que entre la población general.

sábado, 27 de agosto de 2011

LOS REMEDIOS DE LA ABUELA

Propiedades de la verdolaga

Contrariamente a lo que mucha gente puede llegar a creer, la planta conocida como verdolaga o lengua de gato, que recibe el nombre científico de portulaca oleracea, es un vegetal que esconde tras de sí una interesante cantidad de propiedades que muchos ignoran.

Esta arbustácea, que tiene unas hojas levemente ovaladas que recuerdan, justamente, a la lengua de un gato, se han expandido por el mundo entero, empléandose desde hace largo tiempo en algunos sitios como planta medicinal. También es apta para la alimentación.

En algunas regiones tales como México, Australia o incluso Europa y Asia, la verdolaga puede consumirse de diferentes maneras. Tiene muy buenas cantidades de mucílagos, altas proporciones de ácidos grasos Omega 3, vitaminas varias, carotenos, magnesio, calcio, potasio y se cree que podrían llegar a tener pigmentos de fuerte capacidad antioxidante.

Entre las propiedades que tiene esta planta de la verdolaga, está la de ser útil para tratar afecciones de la piel. Se pueden preparar infusiones concentradas con sus hojas y emplearlas para curar heridas, úlceras, eczemas y otros problemas cutáneos.
En cambio, si se usa una infusión más moderada para consumo interno, su empleo está indicado para el tratamiento de problemas hepáticos y digestivos, como diurético e incluso como estimulante. Hay que tener moderación en su consumo y sus concentraciones, ya que esta planta posee alcaloides.

¿QUÉ ES LA DEPRESIÓN POSPARTO?

La depresión posparto es un período de tristeza e irritabilidad aguda que sufren algunas mujeres después de haber tenido a un hijo. Si bien es normal que, luego del nacimiento, la madre pase por un período (alrededor de dos semanas) anímico bajo producto de la toma de conciencia del nuevo niño y de su vulnerabilidad, cuando este estado se extiende en el tiempo, se habla de depresión posparto.

Este mal suele ser causado por las fluctuaciones hormonales que se viven en este período, sumado a la experiencia física del embarazo y a los miedos asociados a la maternidad. Hay características que pueden hacer a una mujer más susceptible de sufrir esta depresión, entre ellas, las que tienen un historial depresivo, las que no cuentan con apoyo de la pareja, las que perdieron a su madre de muy pequeñas y las que, al momento de nacer el niño, sufrieron de algún acontecimiento vital adverso como problemas económicos, la muerte de un ser querido y la pérdida de trabajo, entre otros.

Los síntomas para detectarla son muy similares a los de cualquier otra depresión. Por lo general, la mujer se siente triste e irritable, lo que le provoca fatiga e insomnio. Suele sufrir de pérdida de apetito, aunque en algunos casos, producto de la ansiedad come muchísimo y luego se siente disconforme con su cuerpo por la gordura. Además suele generar una incapacidad para disfrutar lo que antes les gustaba, especialmente, del sexo. También es muy frecuente que se sienta desbordada por las actividades de su nueva vida, considera que no logra hacer nada bien y que el tiempo no le alcanza. Por último desarrolla una ansiedad aguda que puede manifestarse en sus más variadas formas.

Para lograr salir adelante, lo primero es hacer que la paciente reconozca su situación y decida solucionarla, esto ayudará a que se dé cuenta que no es una mala madre ni una persona anormal. Otro elemento que ayuda es incorporar a la pareja en el proceso de recuperación ya que él también ha sufrido con los cambios de la nueva madre y muchas veces se siente desplazado.

El método ideal para enfrentar el tema es por medio de una terapia hablada. Esto puede ser con un amigo, un familiar o cualquier persona cercana que sea un interlocutor simpático, comprensivo y no crítico. También se puede pedir ayuda a un psicólogo para llevar a cabo una terapia profesional.

Existe, además, la posibilidad de recibir un tratamiento farmacológico por medio de antidepresivos. Se han desarrollado algunos especiales para este período, los que no afectan la lactancia materna ni implican ningún riesgo para el recién nacido. Otra opción es la terapia hormonal, aunque su eficacia no está del todo comprobada.

Diferentes estudios establecen que la depresión posparto afecta entre un 8 y un 20 porciento de las mujeres y es más frecuente con la primeriza. Lo ideal es detectarlo lo antes posible porque hace más fácil su tratamiento y hay que estar alerta porque puede manifestarse incluso seis meses de nacido el niño.

EL AZÚCAR Y EL CEREBRO

El consumo a largo plazo de azúcar puede causarnos una gran cantidad de problemas neurológicos y afectar a la memoria, reduciendo nuestra c...